Políticamente incorrecto

sábado, 5 de mayo de 2012

Recuperar el espíritu de Ermua

En 1997, a raíz de la liberación de Ortega Lara y el secuestro y asesinato de Miguel Angel Blanco se produjo un hecho insólito en Euskadi y el resto de España. La gente se echó masivamente a la calle sin lemas partidistas ni rencillas, solamente con las manos pintadas de blanco para decir ETA NO- ETA EZ.
Yo tenía 10 años entonces y no entendía qué pasaba. Preguntaba a mi padre por qué hacían eso.Han pasado 15 años y hoy lo entiendo menos todavía. O mejor dicho, lo entiendo perfectamente: el asesinato, la amenaza y la extorsión es la única forma que tiene ETA para condicionar y amedrentar a la sociedad.
Por tanto, si el objetivo de ETA es hacer mella en nosotros o condicionarnos, sólo hay una respuesta: Que no consigan mellar en ninguno de nosotros ni condicionarnos. No les debemos nada, ni matando ni diciendo que dejarán de matar. A los únicos que les debemos, entre otras cosas, la libertad que disfrutamos es a las 900 personas que dieron su vida por hacer frente al totalitarismo.

En 1997 el Gobierno no cedió ante los terroristas aun estando secuestrado y en peligro de muerte Miguel Angel Blanco. ¿Por qué ibamos a ceder en lo más mínimo ahora, cuando la banda está dando sus últimos coletazos, para que entreguen las armas?

Podéis llamarme demagogo, populista, sentimentalista y cuantas cosas queráis. Pero son las fotos que hoy, entre tanta basura propagandistica en los medios, el cuerpo me pide poner. Cuando tengo dudas, vuelvo hacia atrás y a la vista de los hechos, sé que este es el camino a seguir.




Decía Benjamin Franklin que "quien está dispuesto a ceder la libertad esencial para adquirir una pequeña seguridad temporal, no merece ni libertad ni seguridad".

Y ese Julio de 1997 la mayoría de los ciudadanos salieron a la calle gritando "ETA dispara, aquí está mi nuca". Arriesgaron su seguridad temporal por defender la libertad de todos. Mostraron su cara y se arriesgaron a que les señalasen con el dedo pero pusieron contra las cuerdas a ETA y sus cómplices como nunca hasta entonces.

¿Seremos capaces de recuperar el espíritu de Ermua? Por la cuenta que nos trae, esperemos que sí.





2 comentarios:

  1. Estimado Jorge: lo que dices es que hay qye aplicar la lógica del derecho. La ley establece penas para actividades delictivas. la ley penal es plasmación del juicio ético, (no de oportunidad) en defensa de la dignidad. La ley no es coercible, ni disponible, ni singularmente derogable, ni por razón de estado, ni por razón singular (de oportunidad).

    El orden jurídico no puede ser reemplazado por el "orden del perdón", puesto que la exclusión del cumplimiento d ella ley no es orden sino lo contrario del orden.

    Estamos presos de la ansiedad por lograr la "reinserción" de quienes no quieren insertarse en la sociedad y aceptar sus reglas. Lo más convincente que podrían hacer los terroristas y sus valedores y amigos, para persuadirnos de su buena fe, y de su voluntad de convivir y "superar el conflicto" sería conformarse y pedir el integro cumplimiento de sus penas.

    La pena impuesta conforme a derecho por un Tribunal que aplica la Ley Penal en un juicio justo es el mejor trato que un ser humano puede dispensar al responsable de hechos censurables hasta el punto de ser intolerable para defender la dignidad humana que no queden sin castigo.

    No olviden que la dignidad es una idea humana; que es una construcción amenazada por la entropía, y que por ello está en permanente construcción, en lucha constante con la naturaleza que es violenta e inmoral. En modo alguno es cierto que la dignidad sea una cosa que "poseemos" y no podemos perder, ni nos puede ser negada. Piensen en los horrores de los últimos ochenta años y comprobarán que no la "tenemos"-

    Por eso hay que reaccionar fuertemente ante las gentes de lenguas bífidas que retuercen el lenguaje y desde el mango del hacha enroscadas, pretenden persuadirnos de que hemos de "dialogar" con miserables asesinos que, si pudieran, acabarían con la libertad y la vida de cualquiera de nosotros. No. Esas personas no merecen otra respuesta que la Ley; y la ley ya se la ha dado. Que acepten o no su justicia, que revisen a su luz su actitud, su inhumanidad, y puedan arrepentirse y sentir pena y vergüenza infinitas por sus actos no es algo que "Nos" deban. Nosotros no necesitamos que estos bestias nos convenzan de nada. No necesitamos que nos cuenten historias y del vueltas a las palabras como una mula uncida a un molino. Sus trabajos dialécticos no nos sirven; no precisamos de sus falacias ni sus racionalizaciones ni su pseudológica. No necesitamos que nos expliquen las razones del conflicto, ni por qué somos tan malos, ni por qué les necesitamos. La verdad es que no necesitamos facinerosos de ETA, ni totalitarios de patrias, lenguas o erreaches. En absoluto.

    Son ellos los que necesitan vivir en sociedad.Son los asesinos los que necesitan imperiosamente, volver a la comunidad de la humanidad; Ellos han de procurar recuperar la dignidad humana que perdieron hace años, ante sí mismos. Son ellos los que tienen que desentrañarse psicológicamente, afrontar la durísima imágen de sí como modernos goebbels, como redivivos doctores de la muerte, como nuevos carceleros nazis. Nosotros, cumplida nuestra tarea de detenerlos e impedir que consumen sus bajezas, solo podemos esperar que un día les alcance la gracia, o la luz, o como quieran llamarlo, de reconocerse humanos.

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  2. Gracias por tu aporte Diego,esperemos que sea así.

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